Ciudad del Cabo o Múnich: ¿qué clima?
Ciudad del Cabo (Sudáfrica) tiene un clima de tipo mediterráneo de verano templado, mientras que Múnich (Alemania) tiene un clima de tipo continental húmedo de verano templado, según la clasificación de Köppen-Geiger.
Los valores comparados aquí son normales calculadas sobre 86 años naturales completos, de 1940 a 2025, a partir de los reanálisis ERA5 del programa Copernicus. Ciudad del Cabo y Múnich comparten el mismo método y el mismo periodo.
Ciudad del Cabo es más cálida que Múnich en 7,4 °C de media anual: 16,3 °C frente a 8,9 °C.
Llueve más en Múnich que en Ciudad del Cabo: 940 mm al año frente a 539 mm.
Ciudad del Cabo registra 10,9 horas de insolación al día de media, frente a 8,1 horas en Múnich.
Múnich se ha calentado +2,4 °C entre 1940 y 2025, frente a +0,8 °C en Ciudad del Cabo. Múnich se calienta, por tanto, más rápido que Ciudad del Cabo. Ambas tendencias son estadísticamente significativas.
Ciudad del Cabo registra de media 0 días de calor (≥ 30 °C) y 0 días de helada al año; Múnich registra 5 y 90.
Datos procedentes de los reanálisis ERA5 (Copernicus Climate Change Service), redistribuidos bajo licencia CC-BY 4.0. Las normales se recalculan con cada actualización del archivo.
| Indicador | Ciudad del Cabo | Múnich | Diferencia |
|---|---|---|---|
| Temp. media diaria | 16,3 °C | 8,9 °C | -7,4 °C |
| Temp. máx. media | 18,7 °C | 13,0 °C | -5,7 °C |
| Temp. mín. media | 14,4 °C | 5,1 °C | -9,3 °C |
| Precipitación anual | 539 mm | 940 mm | +401 mm |
| Horas de sol / día | 10,9 h | 8,1 h | -2,8 h |
| Días de calor (≥ 30 °C) | 0 d/año | 5 d/año | +5 d/año |
| Días de helada (< 0 °C) | 0 d/año | 90 d/año | +90 d/año |
| Días de lluvia (≥ 1 mm) | 77 d/año | 155 d/año | +78 d/año |
| Humedad relativa media | 78 % | 77 % | insignificante |
| Viento máx. medio | 26,3 km/h | 14,9 km/h | -11,4 km/h |
Solo indicamos una diferencia cuando supera la resolución del dato. ERA5 es un reanálisis sobre una malla de unos 31 km: dos ciudades cercanas caen a menudo en la misma celda y, por debajo de medio grado, uno lee la malla, no el clima.