Málaga o Nápoles: ¿qué clima?
Málaga (España) tiene un clima de tipo mediterráneo de verano cálido, mientras que Nápoles (Italia) tiene un clima de tipo mediterráneo de verano cálido, según la clasificación de Köppen-Geiger.
Los valores comparados aquí son normales calculadas sobre 86 años naturales completos, de 1940 a 2025, a partir de los reanálisis ERA5 del programa Copernicus. Málaga y Nápoles comparten el mismo método y el mismo periodo.
Málaga y Nápoles tienen la misma temperatura media anual, en torno a 16,5 °C: la diferencia entre ambas ciudades es demasiado pequeña para distinguirla del ruido del dato.
Llueve más en Nápoles que en Málaga: 1099 mm al año frente a 474 mm.
Málaga registra 10,8 horas de insolación al día de media, frente a 10,2 horas en Nápoles.
Málaga se ha calentado +1,8 °C entre 1940 y 2025, frente a +1,4 °C en Nápoles. Málaga se calienta, por tanto, más rápido que Nápoles. Ambas tendencias son estadísticamente significativas.
Málaga registra de media 16 días de calor (≥ 30 °C) y 0 días de helada al año; Nápoles registra 0 y 0.
Datos procedentes de los reanálisis ERA5 (Copernicus Climate Change Service), redistribuidos bajo licencia CC-BY 4.0. Las normales se recalculan con cada actualización del archivo.
| Indicador | Málaga | Nápoles | Diferencia |
|---|---|---|---|
| Temp. media diaria | 16,5 °C | 16,9 °C | insignificante |
| Temp. máx. media | 20,3 °C | 18,2 °C | -2,1 °C |
| Temp. mín. media | 12,8 °C | 15,6 °C | +2,8 °C |
| Precipitación anual | 474 mm | 1099 mm | +625 mm |
| Horas de sol / día | 10,8 h | 10,2 h | -0,6 h |
| Días de calor (≥ 30 °C) | 16 d/año | 0 d/año | -16 d/año |
| Días de helada (< 0 °C) | 0 d/año | 0 d/año | insignificante |
| Días de lluvia (≥ 1 mm) | 66 d/año | 108 d/año | +42 d/año |
| Humedad relativa media | 71 % | 76 % | +5 % |
| Viento máx. medio | 13,3 km/h | 21,5 km/h | +8,2 km/h |
Solo indicamos una diferencia cuando supera la resolución del dato. ERA5 es un reanálisis sobre una malla de unos 31 km: dos ciudades cercanas caen a menudo en la misma celda y, por debajo de medio grado, uno lee la malla, no el clima.