La clasificación de Köppen-Geiger, letra a letra

La clasificación de Köppen-Geiger resume el clima de un lugar en un código de dos o tres letras construido únicamente a partir de temperaturas y precipitaciones mensuales: la primera letra da la gran zona, la segunda el régimen de lluvias, la tercera el matiz térmico.

De dónde viene

Wladimir Köppen, botánico y climatólogo, propone su clasificación a partir de 1884 sobre una idea simple: las grandes formaciones vegetales del globo ya dibujan las fronteras climáticas. En vez de recortar arbitrariamente, calibra sus umbrales sobre lo que la vegetación tolera. Rudolf Geiger la revisa a mediados del siglo XX, de ahí el nombre compuesto.

Es con mucho la clasificación climática más utilizada, y tiene el inmenso mérito de exigir solo dos series mensuales — temperatura y precipitación — que se poseen para casi todos los lugares de la Tierra.

Primera letra: la gran zona

A — tropical. Todos los meses por encima de 18 °C de media. Sin invierno térmico.

B — árido. Definido no por la temperatura sino por un déficit: la precipitación anual queda por debajo de un umbral calculado a partir de la temperatura media y de la estación de lluvias. Es la única letra en la que la falta de agua prima sobre todo lo demás.

C — templado. El mes más frío está entre −3 °C y 18 °C: existe un invierno, pero es suave.

D — continental. El mes más frío está bajo −3 °C y el más cálido por encima de 10 °C. Invierno marcado, verano real.

E — polar. Ningún mes alcanza los 10 °C de media.

Una precisión que cuenta en cuanto se comparan dos fuentes: la frontera entre C y D vale −3 °C en el Köppen original, mientras que varias revisiones modernas la sitúan en 0 °C. Una misma ciudad puede así clasificarse como C aquí y como D en otro sitio sin que nadie se equivoque — difiere la convención, no el clima.

Segunda letra: cuándo llueve

f — precipitaciones repartidas durante todo el año, sin estación seca.

s — verano seco. Es la firma mediterránea: las lluvias caen en invierno.

w — invierno seco. Régimen de monzón o de sabana, las lluvias caen en verano.

m — monzón, reservado a la zona tropical: muy húmedo en conjunto, con una breve estación menos regada.

En la zona árida B esta posición funciona de otro modo: W indica un desierto y S una estepa, es decir un grado de aridez más que un calendario.

Tercera letra: el matiz térmico

a — verano caluroso, el mes más cálido supera los 22 °C.

b — verano templado, por debajo de 22 °C pero con al menos cuatro meses por encima de 10 °C.

c — verano corto y fresco, menos de cuatro meses por encima de 10 °C.

d — invierno muy riguroso: el mes más frío baja de −38 °C. Reservado a los climas continentales extremos.

Para los climas áridos, h significa cálido y k significa frío, según la temperatura media anual.

Tres códigos leídos enteros

Cfb — templado, sin estación seca, de verano templado. Es el clima oceánico de gran parte de Europa occidental: llueve todo el año, el invierno es suave, el verano no aplasta.

Csa — templado, de verano seco, de verano caluroso. El clima mediterráneo clásico: lluvias de invierno, verano caluroso y seco.

Dfb — continental, sin estación seca, de verano templado. Inviernos fríos y veranos moderados, típicos de Europa central y oriental.

Sus límites

Köppen es una clasificación por umbrales, y por tanto discontinua: dos ciudades muy próximas en clima pueden caer a uno y otro lado de una frontera y recibir dos códigos distintos. El código dice de qué lado del umbral se está, no en cuánto.

Además se calcula, por construcción, sobre un periodo de referencia. En un clima que cambia, un lugar puede cambiar de clase — y el código solo tiene sentido acompañado del periodo sobre el que se estableció.

Por último, ignora todo lo que no sea temperatura o precipitación: viento, insolación, niebla, humedad. Dos climas con el mismo código pueden vivirse de forma muy distinta.

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